duty of care

Duty of care: la importancia de la seguridad del viajero

La nueva era de los viajes corporativos

Desde comienzos de la pandemia a principios de marzo de 2020 por la COVID-19, el entorno corporativo ha cambiado en muchísimos aspectos. En concreto, si nos fijamos en los viajes particulares y de empresa, estos se han visto afectados en todos los sentidos y, con la implantación de las nuevas medidas de seguridad ante la propagación del virus SARS-COV-2 que se han ido incorporando dentro de cada ámbito a cada país en todo el territorio mundial, todo el transporte terrestre, aéreo y marítimo se ha ido reduciendo, afectando así a todos los desplazamientos. Es más, el sector de transporte estima que, a escala mundial, las pérdidas relacionadas con los viajes de negocios superarán los 800.000 millones de dólares.

Con el paso de los meses y el asentamiento de las medidas planteadas por todo el mundo, así como la ayuda de la inteligencia artificial, se ha ido reanudando la actividad en los aeropuertos, carreteras y puertos, y ahora, la seguridad del viajero dentro de los viajes corporativos y particulares es uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta a la hora de reservar estas “escapatorias”. Este concepto se le hace llamar duty of care.

Antes de que se dé una situación más irreversible, las empresas deben prever y organizar los riesgos que pueden enfrentar los empleados durante el viaje, y contar con un mecanismo con el que puedan actuar de manera rápida y coordinada ante cualquier suceso como el check-in, transporte dentro del desplazamiento como taxi, autobús, trenes, hotel, etcétera.

Duty of care, importante en el programa de viajes

La idea de duty of care o literalmente traducido como deber de cuidado se utiliza tanto de manera provisoria como en los viajes profesionales y los períodos siguientes, donde también se incluyen las obligaciones morales y legales de la empresa de tomar todas las medidas necesarias para garantizar que los empleados viajen con seguridad.

Las empresas se ven forzadas a instaurar una estrategia de gestión de riesgos y por ello, sería conveniente tener en cuenta tres secciones significativas:

  • Conviene que las medidas preventivas se adapten a la naturaleza de los riesgos encontrados.
  • Los trabajadores de cada empresa deben ser conocedores de la verdadera importancia de los riesgos que plantea su trabajo y, en este caso, también deben ser sabedores de los riesgos asociados a los viajes corporativos.
  • Una valoración fundamental de los riesgos esenciales de los viajes corporativos y sus reajustes constantes.

De esta manera podemos ver como desde la propagación del virus, en la que toda la población mundial se ha visto influida, ha hecho saltar las alarmas y obligar a las empresas de viajes corporativos a adaptarse a todos los cambios. Esta evolución aún sigue siendo muy notoria y lo vemos sobre todo en el esfuerzo y énfasis que ponen las empresas a la hora de gestionar la calidad para velar por la seguridad de todos sus empleados.

Los viajes corporativos siempre han sido un pilar fundamental dentro de las empresas, tanto es así que, las personas residentes en España realizaron 16.126.815 viajes por motivos de negocios en 2019, un 3,8% menos que el año anterior, generando más de 57 millones de pernoctaciones (-2,9%) y un gasto de 6.697 millones de euros (-2,9%), según la Encuesta de Turismo de Residentes (ETR/Familitur) del Instituto Nacional de Estadística (INE). En cambio, en el año 2020 se realizaron un total de 6.590.347 viajes corporativos, que representa un 60% menos que en el año anterior.

A partir de ahora y en adelante, de uno u otro modo, gracias a la pandemia, las empresas han mejorado muchísimo a la hora de velar por la seguridad de sus viajeros en los viajes corporativos.

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